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6 de octubre de 2010

Satanique Samba Trio - Misantropicalia (2004)

Ahora les traigo el primer disco de esta preternatural banda brasileña. En este disco se entiende porque llevan el nombre de satánicos. Este album es lo que escucharía un híbrido entre fred frith y Hermeto Pascoal, debido al mejor orgasmo de su vida cogiendo con Zeena Parkins, rodeados de una audiencia en una suerte de rito a la Aliester Crowley.

El disco es brillante, lleno de ideas descolocantes, incómodo más no inescuchable, abrasivo pero disfrutable. Música experimental anclada en las raíces.

Escribir de diferencias entre este y el segundo disco me resulta difícil, pues track a track hay muchas. Sin embargo me parece que se percibe evolución de este al siguiente disco, el segundo tiende a la tradicción avant-garde Zappiana; éste por momentos pretende crear atmósferas obscuras con ciertos atisbo de música de iglesia o gregoriana. Aunque no creo que lo podamos llamar a esta diferencia evolución, creo que es sólo eso, una diferencia, pero en fin, ya lo puse, y suena profesional, no lo quitaré; jódanse.

4 de octubre de 2010

Satanique Samba Trio - Sangrou (2007)


Con este disco hay que tener un poco de cuidado, pues hay laberintos estructurales escabrosos en exceso; recuerdan a Naked City. Hay en este disco más: disuelve el bajo lírico que recuerda a Itebere Orquestra Familia a los límites del jamming (no siempre), con una destreza por demás genial. Esto acompañado con trompeta que juguetea entre solos y diálogos inteligiblemente intencionados con toda la banda. La guitarra juega un papel igual, trascendente...
Hay ciertos pasajes esclarecedores de la influencia de la tradición brasileña, perfectamente entrelazados en esta construcción tan curiosa, que no me deja más que una sensación de placer, (literal) entre una tenue sombra de zozobra. Te lleva de lo absurdo a lo sublime en unos cuantos segundos.
También usan un instrumento que es el antecesor del ukelele, el cavaquinho; con el que hacen ritmos muy interesantes... Bueno, hay mucha experimentación y no creo que basten mis palabras en absoluto. Aquí otra reseña: En su segunda entrega, el trío (que no es trío sino cuarteto) satánico brasileño da preponderancia a la guitarra en su expresión más discordante, acompañada de ritmos quebrados que asemejan algún ritmo afro-brasileño pasado por el tamiz de un mal viaje de LSD.



Sólo quitaría la palabra vomito. Por cierto, reposen su mirada en la portada, que tiene algo de surrealista, es una imagen aparentemente sin sentido, pero, la mirada, la imagen, lubricadas por el tiempo dimensionan la imagen. No sé... es como si siguiera el mismo principio de composición que la música.

El mejor track del disco es Diabolyn, particularmente los primeros dos segundos y del minuto 4:40 o 4:39 hasta el final, o al minuto 7:03 . De alguna forma seduce, cosquillea las neuronas trazadas por los laberínticos tentáculos de luz constituida por música.

Me parece que tienen ligera influencia de Magma y Art Zoyd...

Una obra maestra del avant-garde.